Social Media

  • Español
  • English

facebook 

TripAdvisor

tripadvisor

 

RESERVACIONES E INFORMES:

+51 973 585 772

El Masaje Tailandés

Se conoce en Tailandia como nuad boran, nuad bo rarn o nuat phaen boran, literalmente, masaje a la antigua usanza o tradicional. “Nuat boran” es el nombre tailandés para éste tipo de trabajo corporal nativo de Tailandia (nuat= presión, tocar con el propósito de curar boran o bo’Rarn= antiguo). Es el gran masaje del reino de Siam.

El masaje tailandés es conocido también como masaje tailandés de estilo norteño, estilo Buntautuk, estilo Antiguo Hospital de Medicina, masaje tradicional tailandés, masaje tradicional médico tailandés, masaje de yoga tailandés, masaje clásico tailandés, trabajo corporal thai, Thai Yoga y antiguo trabajo corporal siamés.

En Tailandia, el masaje tailandés es una de las ramas de la Medicina Tradicional Tailandesa, actualmente reconocida y regulada por el gobierno de aquel país, y está ampliamente considerada como una disciplina médica para el tratamiento de una amplia variedad de dolencias. El masaje tailandés tiene sus raíces en el masaje chino Tui Na, el Yoga hindú y la medicina Ayurvédica que se remontan a cuatro mil años de antigüedad.

El “masaje Thai” está ligado al nombre de Jivaka Kumar Bhaccha, -médico del norte de la India, amigo y contemporáneo de Buda-, quien vivió hace 2500 años y cuyo nombre se convirtió en Shivago Komarpag en Tailandia.

Este Arte milenario de sanación comprende un muy variado conjunto de técnicas delicadas y de unos efectos contundentes. Como todas las prácticas orientales de sanación, basa su fundamento en la visión de la circulación de la energía por el cuerpo a través de senderos o caminos, que los tailandeses llaman líneas Sen. Esa energía los chinos la llaman Qi (energía vital), existiendo variadas disciplinas y estilos que ellos utilizan para desbloquear dichos canales de energía que denominan “meridianos” (Sen Sib) para permitir que la energía fluya. El masaje tailandés es un refinado y depurado recurso terapéutico que cumple eficazmente tanto a nivel preventivo como curativo.

Se estima que existen de 7 a 10 variaciones regionales del masaje tailandés entre las cuales destacar (según los datos de una conversación con David Bliss y parte de ellos han sido corroborados en el libro “Nuad Thai. Tradicional thai Massage”, de Maneewan y Max Chia) dos muy principales:

Chaleeysak:

Se trata de un masaje nativo cuyos conocimientos han sido transmitidos de generación en generación. Este masaje ha evolucionado para proveer una gran variedad de técnicas y posiciones corporales. En esta categoría estarían incluidos todos los estilos nativos de los pueblos de las montañas, cuyos conocimientos y tradiciones han sido pasados de generación en generación.

Rachasamnak:

Se trata de un estilo que fue modificado y adaptado para ser usado en la antigua corte por el médico real. En este estilo no se realizan tantas maniobras de contacto en el receptor, sino que sobre todo se busca trabajar específicamente con presión sobre las líneas Sen. Tampoco se tocan los pies del receptor. Este conocimiento fue transmitido por cada médico real al siguiente. Este estilo de masaje es más suave, delicado y preciso.

La medicina tailandesa posee una visión holística del cuerpo y pone su atención en la “prevención”. Sus técnicas son un medio extraordinario, eficaz y muy potente de prevenir las patologías. Una destacable diferencia entre Naud Bo’Rarn y otras formas de curación es que requiere que el terapeuta y el paciente trabajen juntos. El masaje tailandés es el medio para que dos personas se unan con el objetivo de alcanzar el mutuo equilibrio de energía y fuerza vital.

El masaje tailandés, a su vez, es considerado -desde el punto de vista budista- como un camino para alcanzar los “Cuatro estados divinos de la Conciencia”(condiciones necesarias para lograr la felicidad completa), y debería estar motivado solo por el deseo de conceder amabilidad afectuosa con total entrega, presencia y dedicación hacia los dolores y sentimientos físicos y emocionales del receptor, en estas condiciones se convierte en una experiencia sanadora tanto para el que lo da como para el que lo recibe.

Brevemente detallados los cuatro pensamientos inconmensurables del budismo son:

  1. La bondad amorosa (Metta): el deseo de aumentar y sustentar la felicidad de los demás.
  2. La compasión (Karuna): el deseo de reducir o eliminar el sufrimiento de los demás.
  3. El regocijo benévolo (Mudita): la alegría por la felicidad y los logros de los demás.
  4. La imparcialidad o ecuanimidad: el no distinguir en nuestro trato entre amigos, enemigos, o extraños, y aceptar igualmente el placer y el dolor, el honor y la infamia, la ganancia y la pérdida, el éxito y la derrota, sin depresión ni excitación.

Al igual que en el yoga y demás disciplinas orientales, en el masaje tailandés se trabaja sobre el cuerpo físico, sin enfocarlo como un fin en sí mismo, sino como un aspecto del ser, un “vehículo” sagrado, a través del cual se puede llegar a un plano más sutil, al espíritu.

El masaje tailandés debe darse con amor, compasión, paciencia y con la intención de servir y dar lo mejor a quien lo reciba.

Beneficios:

  • Mejora de la funcionalidad del sistema nervioso, el circulatorio y el drenaje linfático. Regula las funciones endocrinas.
  • Favorece el tono muscular, reduce la tensión.
  • Mejora la postura y aumenta la flexibilidad.
  • La musculatura, ligamentos, fascias y tendones ven, de este modo, incrementada su flexibilidad.
  • Mejora la calidad del sueño y alivia el insomnio, induciendo a un sueño más profundo.
  • Mejora el funcionamiento de los órganos internos.
  • En el sistema respiratorio, los beneficios son una mayor profundidad de las respiraciones y relajación.
  • Facilita la capacidad de sentir la conexión con el cuerpo, mente y espacio.
  • Relaja y facilita las relaciones interpersonales.
  • Aumenta la autoestima.
  • Equilibra y restablece la fuerza vital que fluye por nuestro cuerpo.
  • Favorece y facilita la relajación física y mental.

Indicaciones:

  • Dolores musculares debidos a contracturas y tensiones nerviosas.
  • Dolores articulares debidos a posturas y movimientos incorrectos, artrosis y artritis.
  • Deformaciones de la columna como lordosis, cifosis y escoliosis.
  • Falta de flexibilidad o tono muscular.
  • Neuralgias.
  • Insomnio.
  • Nerviosismo y dificultades de relajación.

“La salud se mantiene viviendo en armonía y equilibrio con nuestra propia naturaleza y lo que nos rodea.

La enfermedad, dejando de lado factores congénitos y hereditarios o accidentes traumáticos,

Es fundamentalmente el producto de vivir fuera de armonía con éstos factores”.

Galería

Contáctanos

.